Elecciones en Francia: Quienes son los candidatos presidenciales

Por Gerardo Delgado Stutz, del Observatorio de Politica Internacional


https://www.ilmessaggero.it/primopiano/esteri/francia_elezioni_paura_urne-2392252.html
Fuente: ilmessaggero.it

El 10 de abril se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, mientras que la segunda vuelta será el 24 de abril. Es el único país de los países occidentales europeos donde la cabeza principal de gobierno se elige por un voto universal directo, es decir sin pasar por un parlamento ni tampoco por un sistema indirecto presidencial como el colegio electoral estadounidense. Esto forma parte de la llamada “excepción política” francesa quien, después de todo fue la primera república del mundo en tener el voto directo.

El actual presidente Emmanuel Macron busca la reelección, lo hace a través del partido En Marche, un partido centrista que se basa principalmente en su figura, sin grandes alcaldes ni gobernadores y con apenas una pluralidad de diputados en la Asamblea Nacional. Macron, quien en un momento tuvo una imagen muy negativa, hoy se ve bastante seguro para seguir gobernando desde el Elíseo.


Su gobierno ha sido de contrastes: hizo que Francia recuperase una imagen positiva en la esfera internacional no vista desde la gestión de Jacques Chirac en 2004, cuando este lideró la negativa occidental a participar en la Guerra de Irak (Mallet, 2021). A nivel doméstico ha sido, sin embargo, una gestión con problemas: la conflictividad social ha sido moneda corriente en las calles de las grandes ciudades francesas, con el fenómeno de los Gillet Jaunes (Chalecos Amarillos) como el más notable. A estas se le suman protestas y tractorazos de pequeños comerciantes y productores agropecuarios en el interior. Por otra parte, no logró realizar las grandes reformas impositivas y de simplificación burocrática que había prometido en campaña. Sin embargo, una de las cualidades de Macron ha sido saber cómo cambiar posiciones y adaptarse a las circunstancias. Un ejemplo de esto fue el acuerdo Mercosur- Unión Europea. Él, quien era abanderado del libre comercio decidió tener una posición proteccionista a favor de los productores agropecuarios argumentando estándares no ecológicos y de desmonte por parte de Brasil. A pesar de que sus reformas han afectado los sistemas de pensiones y de educación ha logrado retener los votos de ex votantes socialistas históricos, quizás en buena medida por la debacle del Partido Socialista y el hecho de que su opositora más férrea ha sido la ultraconservadora Marine Le Pen.


La guerra entre Ucrania y Rusia y el aplicar duras restricciones durante la pandemia le ayudaron a aumentar su popularidad, irguiendo una imagen ante algunos electores de “capitán de tormentas”. Por otra parte, su gran destreza en los medios lo ha ayudado a solidificar su imagen, algo que ya marcaba el sociólogo Bernard Manin cuando hablaba del concepto de “democracia de audiencia” donde el impacto televisivo o en redes sociales puede cambiar el futuro político de un candidato. Macron lideró la intención de voto durante casi todo marzo con un 30% de los votos aunque en los últimos días ha bajado, situándose en un promedio del 26%.


En el campo de la extrema derecha se encuentran dos candidatos: Marine Le Pen y Eric Zemmour. Le Pen se presenta por tercera vez por la alianza Rassemblement National, es decir Declaración Nacional. Es la hija del ex dirigente nacional Jean Marie Le Pen y avant garde en la radicalización de la derecha europea post Segunda Guerra Mundial. Logró llegar en 2017 a la segunda vuelta contra Macron y aunque perdió por 25 puntos logró erigirse como la principal oposición al mandatario francés. A diferencia de Zemmour ella trata de venderse como “la derecha seria” y ha llegado a acusar a Zemmour de parecerse a una caricatura de portada de una revista progresista debido a su falta de propuestas aplicables. Su discurso no se focaliza en la identidad francesa sino más bien en apelar a una supuesta racionalidad en cuanto a la seguridad nacional y el laicismo. Respecto a la inmigración plantea restringir las visas a países árabes, hacer un control de refugiados y no darles beneficios. En consonancia con lo anterior, busca restringir el uso del burka en colegios y tener que quitárselos en operaciones policiales. Su plan económico es más proteccionista, tanto respecto a los productos agropecuarios como a los industriales.


Por otra parte, busca volver a impulsar la industria pesada y el carbón, desechando casi por completo la transición energética. Es reacia a algunos tipos de inversión extranjera, como por ejemplo en los servicios públicos donde cree que debe ser una mezcla entre el estado y los capitales privados franceses. Ha llamado al capitalismo financiero como un “problema” para la economía francesa, pero al que no se le puede escapar y su aspiración es que sea dominado por empresarios franceses. A nivel geopolítico aspira a que Francia se convierta en la fuerza dominante de la Unión Europea y que su política externa e interna no sea dictada por Alemania. También plantea eliminar al euro como moneda común, volviendo al sistema monetario que regía en la Unión Europea antes de 1999. Por eso utiliza su eslogan “Choisir la France!”, es decir “Elegir Francia”. Ella sin embargo ha estado en el ojo de la tormenta en estas últimas semanas debido a que en dos elecciones recibió dinero de bancos rusos muy ligados a la oligarquía cercana a Putin. Mide un 20%, sin embargo perdería por más de 10 puntos frente a Macron en una segunda vuelta.


Éric Zemmour fue la revelación de este ciclo electoral. El periodista y ensayista de ultraderecha llegó a medir casi un 20% a fines del año pasado, pero, se ha desinflado hasta llegar al 9%, en gran parte por su asociación con Putin, no solo económica sino también ideológica (ha mantenido charlas con ideólogos del núcleo duro del mandatario ruso); y por no tener ningún plan económico serio pues su plataforma oscila entre el libertarianismo económico y el proteccionismo nacionalista (Amaro, 2021). Zemmour, hijo de judíos argelinos, llego a comparar al islamismo con el nazismo y con un objetivo “no muy distinto”.

Zemmour habla del “Gran Reemplazo” es decir que la población francesa está siendo reemplazada por los migrantes africanos, árabes y asiáticos, por esta razón ha llamado a su fuerza “Reconquete”, es decir Reconquista. Zemmour plantea opciones más radicales que las de Le Pen como limitar que se expanda el número de mezquitas, controlar con inspectores la educación islámica para ver que no se estén difundiendo ideas asociadas al terrorismo e ir cortando las relaciones diplomáticas con aquellos países que tengan al Islam como religión oficial. Le Pen no está de acuerdo con esto porque se ha definido como “defensora del estado laico” y distingue a aquellos países que luchan contra el terrorismo como el caso de Egipto y Turquía contra los que no. También hace foco en el rol de la mujer, argumentando que la mujer ama de casa de los años 50 era mucho más feliz que la madre que trabaja todos los días. Entre Le Pen y Zemmour se espera que el ultraconservadurismo francés obtenga cerca de 30%.


Jean-Luc Mélenchon se perfila como el candidato de la izquierda. El ex socialista obtuvo una gran elección en 2017, saliendo cuarto usando el lema “La France Insoumise” y con el sobrenombre de “el Bernie Sanders francés”. A los 72 años, con su estilo carismático y un vozarrón logra atraer a multitudes juveniles urbanas y también cierta popularidad entre personas relacionadas al sindicalismo industrial y parte de los Gillets Jaunes. Presenta un plan ambicioso que busca eliminar las desigualdades a través de lo que algunos han llamado un “keynesianismo distributivo” ( Godin, 2022). En su programa está volver a un sistema de empresas públicas mixtas; controles de empresas a los formadores de precio, en el contexto de un 7% de inflación anual en Francia; renegociar todos los acuerdos comerciales franceses; poner un impuesto a las grandes fortunas y a las herencias para financiar la transición energética, respetar los regímenes jubilatorios especiales y subir el monto real de pensiones mínimas aunque aumentando la edad jubilatoria e indemnizar a las ex colonias francesas por los abusos cometidos (aunque serían a nivel simbólico y no tanto en términos reales). A diferencia de su anterior campaña esta parece más pragmática y realista, como dicen varios analistas: es como si estuviera listo para gobernar. Melenchon busca terciar en la puja y las encuestas lo muestran con un sólido 15% de los votos y a pocos puntos de Le Pen. Lo más polémico ha sido su política exterior, caballo de batalla de sus adversarios. Mélenchon ha apoyado y justificado a Chavez, Maduro, Ortega y Díaz Canel. A esto se le suma no haber tenido una posición más fuerte en la condena a la invasión de Putin a Ucrania. Para contrarrestar estas acusaciones ha propuesto alojar a refugiados ucranianos en las viviendas vacías de los multimillonarios.


Por otra parte, está Valérie Pécresse por la centroderecha, ex gobernadora de la región de Ile de France, es decir la zona metropolitana de París. La candidata del partido de Sarkozy y Chirac busca lograr meterse en esta puja, sin embargo, ha tenido una mala campaña y parte de sus votantes han tendido a votar a Macron. Sus planes por otra parte no plantean nada nuevo: una reducción gradual del estado y una baja de impuestos. Sería la primera vez que el histórico partido Les Républicains quedaría lejos en la carrera electoral y obtendría tan sólo un 10% de los votos.


La peor situación de un partido histórico sin embargo es la del PS cuya candidata es Anne Hidalgo, ex intendenta de París. Hidalgo estaría midiendo solamente un 3%, la mayoría de su base electoral obrera está migrando a Melenchon y la de clase media a Macron y al ecologista Jadot. El Partido Socialista francés ha estado en una agonía política desde el gobierno de Hollande cuando se vio obligado a realizar ajustes que si bien redujeron el déficit, afectaron los salarios reales del sector públicos, sumado a grandes internas políticas que alejaron a sus votantes y a una falta de una visión alternativa ya sea por el centro o la izquierda. Yannick Jadot, candidato por la formación Les Verts, inspirado en la formación verde alemana Die Grüne busca plantarse como una alternativa política ecologista y progresista. En cuanto a sus planes económicos resalta su gran plan de transición energética, acelerando el que impulsa la Unión Europea, generando lo que se llama un “keynesianismo verde”. Respecto a los acuerdos comerciales propone solamente realizarlos con países no contaminantes y que no realicen grandes desmontes de bosques. Quizás sus propuestas más radicales sean las que implican restricciones a ciertas actividades con animales como las carreras de caballos, el juego de polo, la cría de conejos y la producción de foie gras (esto debido al método de alimentación que se realiza a los patos y gansos, el cual es sumamente cruel). Su candidatura tiene el apoyo de la clase media urbana con un nivel alto de estudios, aproximadamente 6% entre el electorado general según el promedio de encuestas.


Se espera una elección notable de la llamada “izquierda dura”: Loutte Ouvriere, el Partido Comunista Francés y el Parti Anticapitaliste. La sumatoria de ellos podría llegar hasta un 6%, pero están divididos. Esto sumado a los porcentajes de Melenchon demuestra que la noticia de estas elecciones es que no solo existe una derecha mucho más fuerte sino también un cierto resurgir en la izquierda francesa por fuera de la socialdemocracia.

Esta elección se perfila como una de las elecciones con candidatos más dispares ideológicamente. Los dos candidatos que lleguen a la segunda vuelta deberán enfrentarse en una contienda mucho más polarizada, lo que probablemente se intensificará en los tres meses entre la primera y segunda vuelta.


Apartado Bibliográfico:

Amaro, Silvia. Meet Eric Zemmour, France’s far-right presidential contender. 9 de diciembre de 2021. https://www.cnbc.com/2021/12/09/meet-eric-zemmour-frances-far-right-presidential-contender.html

Derquenne, Marguerite. Présidentielle 2022 : 7 différences entre les programmes de Zemmour et Le Pen. 27 de marzo de 2022. https://www.rtl.fr/actu/politique/presidentielle-2022-7-differences-entre-les-programmes-de-zemmour-et-le-pen-7900137533

Gatehouse, Gabriel. Marine Le Pen: Who's funding France's far right. 3 de abril de 2017. https://www.bbc.com/news/world-europe-39478066


Godin, Romaric. Jean-Luc Mélenchon Has a Radical Program. Implementing It Would Be Far Tougher. Jacobin Magazine. 16 de marzo de 2022. https://www.jacobinmag.com/2022/03/jean-luc-melenchon-france-presidential-election-economic-costing-neoliberalism-post-keynesian

Petit, Simon. Marine Le Pen: «Converger autant avec l’Allemagne, c’est une trahison» 21 de enero de 2019

https://www.letemps.ch/monde/marine-pen-converger-autant-lallemagne-cest-une-trahison

Mallet, Victor “The meaning of Macron”. The Financial Times. 23 de Julio 2021 https://www.ft.com/content/5d297393-7d55-4548-942b-92caa7e2112a


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