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David contra Goliat en las Aguas Del Siglo XXI: Cómo la guerra asimétrica reescribe las reglas del mar

Por Bernardo Collado, Licenciado en Relaciones Internacionales. Colaborador del Observatorio de Defensa y Seguridad Internacional (CEPI - UBA).



La guerra asimétrica naval redefine la forma en que los actores con menos recursos enfrentan a potencias marítimas. A través de innovación, sorpresa y adaptación, los más débiles han logrado alterar el equilibrio estratégico, desde ataques con misiles hasta el uso de drones y operaciones en el dominio cognitivo.


En la historia naval reciente, la imagen de “David contra Goliat” ha dejado de ser solo una metáfora bíblica para convertirse en una realidad estratégica. En mares y océanos de todo el mundo, fuerzas con menos medios han desafiado, y en ocasiones vencido, a potencias navales con capacidades muy superiores. Desde misiles costeros que sorprenden a fragatas modernas, hasta enjambres de drones que penetran defensas portuarias, la guerra asimétrica está reescribiendo las reglas del combate marítimo.

 

Este fenómeno no solo se desarrolla en el plano físico, sino que se expande al terreno cognitivo y digital, donde la información, la percepción y la narrativa influyen tanto como las armas. Comprender cómo los actores más débiles logran convertir sus limitaciones en ventajas operativas es clave para anticipar los desafíos que marcarán el siglo XXI en el mar.


De la Teoría a la Práctica: el concepto de guerra asimétrica naval

La guerra asimétrica, entendida como el enfrentamiento entre fuerzas con capacidades y recursos muy dispares, adquiere en el ámbito naval características singulares. No se trata únicamente de compensar desventajas materiales, sino de transformar esas limitaciones en ventajas estratégicas mediante creatividad, sorpresa y adaptación. Tal como señalan estudios doctrinarios recientes, el más débil busca explotar vulnerabilidades específicas del adversario, tanto en el plano material como en el psicológico, mientras evita entrar en un terreno donde su inferioridad resulte decisiva (Bazán Güemes, 2013; CESNAV, 2006).

 

En este tipo de conflictos, el mar es más que un espacio físico de maniobra. Es un entorno operativo complejo que combina factores geográficos, climáticos, tecnológicos y humanos, todos ellos susceptibles de ser empleados como armas o escudos. Desde el uso de la geografía costera para ocultar movimientos, hasta la integración de sistemas de bajo costo que multiplican el alcance ofensivo, la guerra asimétrica naval obliga a replantear las nociones tradicionales de control marítimo (Locatelli, 2016; CEIPAZ, 2020).

 

A diferencia de la guerra convencional, donde la correlación de fuerzas tiende a medirse en tonelaje, número de plataformas y capacidad de fuego, la lógica asimétrica prioriza la innovación táctica y la elección precisa del momento y lugar de la acción. Aquí, un solo impacto puede neutralizar un buque capital, y una operación bien planificada puede erosionar la voluntad política del adversario.

 

Como advierte Geiss (2006), incluso en contextos marcados por una marcada disparidad de poder, el Derecho Internacional Humanitario sigue siendo un marco ineludible: la legitimidad y la narrativa estratégica son armas tan decisivas como un misil o un dron.


Casos Clave y Lecciones Aprendidas: David contra Goliat en el mar

La historia naval reciente ofrece múltiples ejemplos en los que fuerzas con menos medios han logrado golpear, neutralizar o incluso hundir unidades superiores, demostrando que la superioridad tecnológica no equivale a invulnerabilidad.

 

En 2006, la corbeta israelí INS Hanit fue alcanzada por un misil antibuque lanzado desde la costa libanesa. Un solo impacto bastó para dejarla fuera de combate y causar bajas significativas. Años antes, durante la Guerra de Malvinas, el destructor británico HMS Sheffield sucumbió tras recibir un misil Exocet AM39 lanzado desde un avión Super Étendard. En ambos casos, la sorpresa, la elección del momento y el empleo preciso de armamento fueron decisivos para el atacante.


La vulnerabilidad no se limita al combate abierto. En 2010, la corbeta surcoreana ROKS Cheonan se partió en dos tras ser alcanzada por un torpedo norcoreano durante una patrulla de rutina en aguas aparentemente tranquilas. El ataque no solo tuvo un alto costo humano, sino que expuso la capacidad del adversario para actuar sin previo aviso.

La irrupción de nuevas tecnologías ha ampliado el espectro de amenazas. En 2022, la base naval rusa en Sebastopol, fuertemente protegida, fue atacada con drones aéreos y navales, dañando una fragata y un dragaminas. De forma similar, en el Estrecho de Ormuz (2019), lanchas rápidas y drones iraníes hostigaron buques mercantes y colocaron minas lapa, afectando la seguridad de rutas críticas para el comercio global.


Buque de guerra Tarantul-IIIde la Flota del Mar Negro en el puerto de Sebastopol. Buque de guerra Tarantul-IIIde la Flota del Mar Negro en el puerto de Sebastopol
Buque de guerra Tarantul-IIIde la Flota del Mar Negro en el puerto de Sebastopol. Buque de guerra Tarantul-IIIde la Flota del Mar Negro en el puerto de Sebastopol

Incluso en entornos portuarios, donde la seguridad debería ser mayor, se han producido ataques devastadores. El caso del USS Cole en 2000, alcanzado por un bote cargado de explosivos durante una escala en Adén, mostró que la rutina y la confianza excesiva pueden convertirse en vulnerabilidades letales.


Estos episodios comparten elementos clave:

 

-Sorpresa táctica: Aprovechar un momento de relajación o rutina del adversario.

 

-Armas de bajo costo con alto impacto: Desde misiles costeros hasta drones improvisados.

 

-Adaptación y creatividad: Empleo del entorno geográfico, climático o urbano para multiplicar el efecto del ataque.

 

En todos ellos, la planificación y la ejecución precisa permitieron que el actor más débil condicionara el resultado estratégico, validando la premisa de que, en el mar, un solo golpe certero puede alterar el equilibrio de fuerzas.


En todos ellos, la planificación y la ejecución precisa permitieron que el actor más débil condicionara el resultado estratégico, validando la premisa de que, en el mar, un solo golpe certero puede alterar el equilibrio de fuerzas.


Innovaciones Tácticas y Estratégicas que Cambian el Juego: Nuevas formas de pensar la guerra naval

Las guerras asimétricas navales del siglo XXI se caracterizan por integrar tecnologías emergentes, conceptos operativos flexibles y una comprensión profunda del entorno físico y cognitivo. La innovación no siempre implica sistemas costosos o de última generación; muchas veces, la ventaja surge de combinar recursos accesibles con un pensamiento táctico disruptivo (Piris, 2020; Rodríguez, 2011).


Sistemas no tripulados y armas inteligentes:

El despliegue de drones aéreos, navales y submarinos ha ampliado las opciones de ataque y vigilancia, reduciendo el riesgo humano y los costos operativos.

 

Estos sistemas permiten saturar defensas, realizar misiones de reconocimiento prolongadas y ejecutar ataques coordinados a distancia. La experiencia de Sebastopol en 2022 demostró que una flota puede ser vulnerada sin que el adversario cruce su línea de defensa física.


Guerra electrónica y ciberoperaciones:

La capacidad de interferir, degradar o manipular los sistemas de mando, control, comunicaciones y sensores del adversario es un multiplicador asimétrico de fuerza. Operaciones como la batalla de Latakia en 1973 evidenciaron que neutralizar la capacidad de detección y respuesta del enemigo puede decidir un enfrentamiento antes del primer disparo (Geiss, 2006).


Uso creativo del entorno:

El terreno marítimo y costero no es neutro: puede ser adaptado para canalizar, restringir o confundir las maniobras del adversario. Estrechamientos, áreas de alta densidad de tráfico, condiciones climáticas extremas o infraestructura portuaria pueden convertirse en aliados tácticos si se explotan adecuadamente (Locatelli, 2016; CESNAV, 2006).

 

Narrativa y legitimidad:

En la guerra asimétrica, el impacto político y mediático puede ser tan relevante como el efecto físico de la operación. Mantener la legitimidad bajo el Derecho Internacional Humanitario y controlar la narrativa son elementos esenciales para sostener apoyo interno y externo, y para deslegitimar las acciones del adversario (Geiss, 2006; Bazán Güemes, 2013).

 

Estas innovaciones demuestran que la asimetría no es sinónimo de improvisación. Requiere planificación meticulosa, inteligencia precisa y una mentalidad flexible, capaz de identificar y explotar oportunidades antes de que el adversario perciba la amenaza.


El Papel del Dominio Cognitivo y Digital: donde se gana antes de luchar

En la guerra asimétrica naval contemporánea, la victoria no siempre se define por el control físico del mar, sino por la capacidad de influir en la mente del adversario y en la percepción de audiencias clave. Este es el ámbito del dominio cognitivo y digital, donde la información, la narrativa y la imagen proyectada pueden alterar el curso de un conflicto antes de que se produzca el primer enfrentamiento directo (CEIPAZ, 2020; Ministerio de Defensa de Colombia, 2021).

 

El dominio cognitivo busca moldear las decisiones del oponente, reducir su voluntad de actuar y generar dudas sobre la eficacia de sus medios. Esto puede lograrse mediante operaciones de desinformación, campañas de comunicación estratégica o demostraciones calculadas de capacidad militar. Un ataque asimétrico que neutraliza un buque de alta gama no solo afecta su valor operativo, sino que envía un mensaje psicológico que resuena en toda la cadena de mando y en la opinión pública internacional.

 

La dimensión digital amplifica este efecto. La difusión instantánea de imágenes, videos y testimonios a través de redes sociales y medios globales permite que un evento táctico tenga un impacto estratégico desproporcionado. La narrativa resultante puede legitimar las acciones del actor más débil, reforzar su posición negociadora y erosionar la cohesión del adversario (Rodríguez, 2012; Tibiletti, 2020).

 

Integrar el dominio cognitivo y digital en la planificación naval no es una opción marginal, sino una necesidad. En un entorno donde la percepción condiciona las decisiones políticas y militares, ganar la mente puede ser más decisivo que ganar la batalla en el mar.


Conclusiones La experiencia histórica y contemporánea demuestra que la guerra asimétrica naval no es improvisación, sino una estrategia consciente que transforma debilidades en oportunidades. El valor del ingenio y la capacidad de adaptación permiten que actores con medios limitados desafíen con éxito a flotas tecnológicamente superiores.

 

En un entorno global donde las tecnologías emergentes, drones, ciberarmas, sistemas de interferencia, se difunden con rapidez, la innovación se convierte en un multiplicador de fuerza. La sorpresa y la creatividad, combinadas con un uso inteligente del entorno, son factores que pueden alterar el equilibrio estratégico en cuestión de horas.

 

Además, la dimensión cognitiva y digital añade un nuevo campo de batalla. La percepción pública, la narrativa y la legitimidad se convierten en armas capaces de erosionar voluntades y redefinir la correlación de fuerzas sin necesidad de un enfrentamiento decisivo en el mar.


Visualización conceptual sobre la Guerra Asimétrica en el mar. Visualización conceptual sobre la Guerra Asimétrica en el mar.
Visualización conceptual sobre la Guerra Asimétrica en el mar. Visualización conceptual sobre la Guerra Asimétrica en el mar.

En el siglo XXI, no vence quien acumula más buques o misiles, sino quien convierte la información, la sorpresa y la narrativa en poder real, porque la verdadera batalla se libra en la mente y la creatividad es el arma decisiva.


Referencias: Bazán Güemes, H. (2013). Conflictos asimétricos en la actualidad: Aproximación teórica y perspectiva nacional (Trabajo Final Integrador N.º 47). Escuela Superior de Guerra Aérea. https://cefadigital.edu.ar/bitstream/1847939/172/1/TFI%2047-2013%20BAZAN%20G%C3%9CEMES.pdf


Cabrerizo, J. (2005). La sociedad y la seguridad: El impacto de la inseguridad en el desarrollo. Universidad de Granada. https://www.ugr.es/~ceas/Sociedad%20y%20seguridad/CABRERIZO.pdf


Centro de Educación y Perfeccionamiento de las Fuerzas Armadas (CEIPAZ). (2020). Guerra asimétrica y conflictos del siglo XXI. https://ceipaz.org/wp-content/uploads/2020/05/7-piris.pdf


Centro de Estudios Superiores Navales (CESNAV). (2006). La guerra asimétrica: Conceptos y perspectivas. Política y Estrategia, (103), 1-15. https://biblat.unam.mx/hevila/Politicayestrategia/2006/no103/4.pdf


Ejército del Aire de España. (2016). Guerra asimétrica y estrategias de defensa nacional. Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas. https://www.esgcffaa.edu.ar/pdf/ESGCFFAA-2016_pdf-45.pdf


Ejército de Chile. (2008). Operaciones de guerra asimétrica. Política y Estrategia, (103), 4-17. http://redalyc.org/pdf/164/16429067008.pdf


Geiss, R. (2006). Asymmetric warfare and international humanitarian law. International Review of the Red Cross, 88(864), 757-777. https://www.icrc.org/sites/default/files/external/doc/es/assets/files/other/irrc_864_geiss.pdf


Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN). (2010). El terrorismo como estrategia asimétrica. Ministerio de Defensa de España. https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2011/DIEEEO09_2011TerrorismoEstrategiaAsimetrica.pdf


Locatelli, M. (2016). Conflictos híbridos y guerra asimétrica: Perspectivas estratégicas. Revista ESG, (594), 176-190. https://cefadigital.edu.ar/bitstream/1847939/1004/1/Revista%20ESG%20no.594-2016-Locatelli_176.pdf

Ministerio de Defensa Nacional de Colombia. (2021). Estado del arte de la guerra asimétrica. Escuela de Inteligencia y Contrainteligencia “BG Ricardo Charry Solano”. https://esici.edu.co/wp-content/uploads/2021/05/ESTADO-DEL-ARTE.pdf


Piris, J. (2020). Guerra asimétrica y conflictos contemporáneos. CEIPAZ. https://ceipaz.org/wp-content/uploads/2020/05/7-piris.pdf


Redalyc. (2009). La guerra asimétrica: Estrategias y retos. URVIO – Revista Latinoamericana de Estudios de Seguridad, (5), 57-70. https://www.redalyc.org/pdf/927/92720107.pdf


Rodríguez, C. (2011). Guerra asimétrica: un análisis estratégico. Military Review (Edición en Español), (2), 45-56. https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/military-review/Archives/Spanish/MilitaryReview_20110630_art006SPA.pdf


Rodríguez, C. (2012). El combate asimétrico y las nuevas amenazas. Military Review (Edición en Español), (1), 65-77. https://www.armyupress.army.mil/Portals/7/military-review/Archives/Spanish/MilitaryReview_20120229_art005SPA.pdf


Tibiletti, L. (2009). Guerra asimétrica: teoría y práctica. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4602435.pdf


Tibiletti, L. (2020). De la guerra asimétrica a la guerra híbrida: Reflexiones estratégicas. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7641807.pdf

1 comentario

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Jota
20 ago 2025
Obtuvo 5 de 5 estrellas.

Estoy siguiendo tus artículos y me resultan muy valiosos para comprender la geopolítica sXXI. Impecable realmente.

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