Pad Man: ¿Escuchaste hablar de la pobreza menstrual?

La historia del hombre hindú que contribuyó a aumentar las libertades y el acceso a derechos económicos, sociales y culturales de muchas mujeres a través de microemprendimientos de toallas sanitarias de higiene menstrual.


Por Mg. Karina Meneghetti y Lic. Natalia Guinsburg, miembros del Observatorio de Economía Política Internacional.




En este estudio analizaremos desde el punto de vista económico la película “Pad Man” dirigida y escrita por R. Balki, con Akshay Kumar, Radhika Apte y Sonam Kapoor como personajes principales. La película se basa en la historia de Arunachalam Muruganantham, un hombre proveniente de una familia pobre con bajo nivel de instrucción, que generó importantes cambios con impactos positivos sobre las mujeres en las zonas rurales de India y en otros países.


Investigaremos también sobre el concepto de desarrollo económico, entendiendo este como el incremento de las capacidades y la libertad de los habitantes de un país. Por otro lado, analizaremos el concepto de pobreza menstrual y la importancia de iniciativas locales para quebrar con algunos condicionamientos sociales que atentan contra la salud reproductiva y la vida de las mujeres, logrando también, desde el punto de vista económico, incrementar la producción, la demanda de bienes y servicios, el empleo y la dignidad de las personas. Asimismo pondremos atención sobre las implicancias en términos de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).


Una película con la India como escenario

India, situada en el sur de Asia, es uno de los países más grandes y poblados del mundo con un promedio de 411 habitantes por km2. Su crecimiento económico sostenido ha llegado a los dos dígitos en 2010 (10,3%) siendo en 2018 del 6,1%.


Sin embargo, este crecimiento no se ha distribuido entre la población existiendo una gran inequidad y pobreza. India ocupa hoy el puesto 94 entre 107 naciones en el Índice de Hambre Mundial 2020 con la categoría de grave, mientras se reporta que el 14 % de la población del país está desnutrida. En 2019, el índice de desarrollo humano (IDH) en India fue 0,645 puntos, lo que supone una mejora respecto a 2018, en el que se situó en 0,642. Pero, si ordenamos los países en función de su IDH, India se encuentra en el puesto 131 de 189 países relevados. El IDH, tiene en cuenta tres variables: vida larga y saludable, conocimientos y nivel de vida digno. Por lo tanto, influyen entre otros el hecho de que la esperanza de vida en India esté en 69,42 años, su tasa de mortalidad en el 7,23‰ y su renta per cápita sea de 1.741€ euros.


Pad Man es una película hindú basada en una historia real: la vida de Arunachalam Muruganantham (Lakshmi se lo llama en la película). Este hombre es un soldador recién casado que, tratando de solucionar la falta de acceso a toallas higiénicas por parte de las mujeres de su familia, intenta buscar la forma de fabricarlas él mismo a bajo costo.


Hasta su boda, desconocía los pormenores de los días menstruales en la vida de una mujer. Así descubre la tradición del chaupadí en la que se obliga a las mujeres a permanecer (e incluso dormir) fuera de casa durante la menstruación para preservar la pureza del hogar, siendo víctimas de numerosos riesgos y enfermedades. Las comunidades que practican el chaupadí creen que sufrirán algún tipo de desgracia si no alejan de la vida social y religiosa a las mujeres y niñas cuando están menstruando.


También descubre el desconocimiento general en las mujeres de su país sobre normas simples de higiene y la falta de acceso de medios para gestionarlas. Para algunos sectores de bajos recursos en la India, la menstruación en las niñas significa ausentismo escolar y muchas veces deserción luego del desarrollo, debido a la falta de infraestructura que les permita una correcta higiene y la carencia y desconocimiento de elementos de gestión menstrual de manera sana e higiénica sumados a la “vergüenza” cultural y la condena religiosa. Dando cuenta de que los patrones sociales y culturales y el estigma social generan desigualdad entre varones y mujeres, afectando en mayor medida a aquellas en situación de pobreza.


En la película, un médico le comenta a Lakshmi que las niñas y mujeres que no tienen acceso a estos productos se ven obligadas a recurrir a materiales antihigiénicos, como arena, aserrín, hojas e incluso ceniza, lo que puede provocar enfermedades reproductivas, infecciones fúngicas e incrementar el riesgo de infertilidad, cáncer y mortalidad femenina.

Cargado de buenas intenciones y pensando en mejorar la vida de las mujeres de su familia, Lakshmi choca con la cultura de la vergüenza y la religión en su país. Es desterrado de su pueblo y recibe el pedido de divorcio de su mujer, siendo caratulado con el mote de “pervertido”.


A pesar de ello se mantiene firme en su postura, arriesgando todo lo que tiene por mejorar la salud de las mujeres, e incluso va más allá, las empodera. La película muestra también la importancia de una mujer en su camino al éxito, Pari Walia, una joven mujer empoderada, educada y sofisticada de Delhi. Se trata de un personaje ficticio que ha recibido algunas críticas por distraer a la audiencia de la historia real. No obstante, también podría considerarse a este personaje como representativo de la importancia de las mujeres que participaron del proyecto de Muruganantham, indispensables para alcanzar su objetivo. Sus máquinas accionadas manualmente son operadas por mujeres, transformándolas en fabricantes, vendedoras, educadoras y clientas.


Resulta curioso en este punto mencionar que la primera toalla sanitaria nació a principios del siglo XX, tras la Primera Guerra Mundial, con el transcurso de los años su uso fue extendiéndose. Entonces, ¿cuándo comienza la historia de Lakshmi (Muruganantham en la vida real)? En 1998 contrajo matrimonio, cuatro años después, ya en el siglo XXI, inventa la máquina que lo hará famoso.


La pobreza menstrual

La pobreza menstrual, que se define por la falta de acceso a productos para la gestión menstrual, la falta de infraestructura de agua, saneamiento e higiene (Wash facilities), la falta de dignidad derivada de la estigmatización y la falta de educación al respecto, es algo que atañe tanto a países desarrollados como en vías de desarrollo y que exacerba las desigualdades como resultado de políticas sociales y fiscales carentes de perspectiva de género e interseccionalidad.


El economista indio Amartya Sen, premio Nobel de Economía en 1998, comprende muy bien la pobreza existente en su país. Afectado por las épocas de hambrunas en India, dedicó su vida al estudio del desarrollo económico. Básicamente, el autor afirma que el proceso de desarrollo económico se debe concebir como la expansión de las "capacidades" de la gente, así cada persona podría convertir sus derechos en libertades reales. (Sen, 1984).


Su aproximación basada en las “capacidades” se enfoca en la libertad positiva, que es la capacidad real de una persona de ser o de hacer algo, en vez de la libertad negativa, que es común en economía y se centra simplemente en la no interferencia. En la hambruna de Bengala, la libertad negativa de los trabajadores rurales para comprar alimento no se vio afectada. Sin embargo, murieron de hambre porque no estaban positivamente libres para hacer cualquier cosa: no tenían la libertad de alimentarse ni la capacidad de escapar de la muerte.


La economista belga Ingrid A.M. Robeyns redefine el concepto de capacidad iniciado por Amartya Sen , incluyendo aspectos fundamentales como el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, salud física y mental, la inserción de autonomía personal a través de un trabajo remunerado y tener autonomía sobre el tiempo (Franco, 2015).


En la película, al ver la esposa de Lakshmi el precio de las toallas importadas que este le compró, plantea que si compraban las toallas todos los meses no podrían comprar leche, como si se tratara de un bien de lujo y no de un producto esencial. En condiciones de pobreza es frecuente que la menstruación sea pensada como un fenómeno biológico de lujo y no parte de nuestra biología reproductora que sustenta la sociedad.


Un simple invento cambió la vida de muchas mujeres

Tras numerosos obstáculos Lakshmi logra conseguir los insumos necesarios así como elaborar, gracias el desarrollo de varias máquinas simples, una cadena de producción adecuada para la elaboración de las toallas.


Alejándonos de la película y viendo la aplicación de esta maquinaria a la vida actual, el modelo de “Jayaashree Industries” se ha aplicado en numerosas ciudades y aldeas tanto de la India como en otros países.


Su fortaleza se debe a que, contrariamente a un modelo de producción a gran escala que requiere 3,5 millones de rupias como inversión inicial, la propuesta de este brillante inventor solo tiene un costo de 65.000 rupias. Esto permite que grupos pequeños de hasta diez mujeres (los destinatarios exclusivos del emprendimiento) adopten el modelo de negocio. El nuevo invento es capaz de fabricar 120 toallas por hora.


Así es como el emprendimiento no solo se limita a brindar toallas a un costo bajo contribuyendo a mejorar la salud reproductiva de las mujeres de las aldeas y pequeñas ciudades de su país, sino que brinda trabajo y capacitación a mujeres generando más empleo y riqueza en los sectores más desatendidos de la sociedad.


Una inadecuada gestión de la higiene menstrual (GHM) atenta contra los Derechos Económicos, Sociales y Culturales dado que afecta principalmente el derecho a la salud, a la educación, a la participación en la vida cultural, y al trabajo (ONU, 2009).


Muruganantham con su invento, se transforma en un defensor de la salud de la mujer, un problema mundial vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el programa contra la pobreza adoptado por los Estados Miembros de la ONU que aspira a proteger y garantizar la prosperidad en todo el planeta.


La GHM tiene influencia directa en la salud mental, la salud física y el bienestar económico e impacta negativamente sobre los derechos humanos de mujeres y niñas y otras personas menstruantes. La falta de políticas públicas para una adecuada GHM atenta contra la igualdad de género y las “capacidades” en términos de Sen y Robeyns.


En cuanto a la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), ésta promueve la igualdad entre varones y mujeres y “persigue la erradicación de las diferentes formas que adopta la discriminación hacia aquéllas, en todos los ámbitos donde las personas se desarrollan como seres humanos, esto es, en el campo de la vida civil, familiar, política, económica, social y cultural (Spaventa, 2017).” Cabe mencionar que la discriminación puede ocurrir de manera directa y explícita como nos muestra la película, pero también puede ocurrir de forma indirecta, bajo el no reconocimiento de que el acceso a una adecuada GHM es una cuestión de derecho a la salud mediante un bien de primera necesidad y no un bien de lujo.


Finalmente, también podemos considerar la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible (ODS) aprobada por la ONU en 2015. La Agenda cuenta con 17 ODS que se encuentran íntimamente relacionados entre sí. Alcanzar estas metas requiere de la acción conjunta de los diferentes actores sociales, gobiernos, empresas, organizaciones sociales y organismos internacionales. De este modo, una innovación como la de Murugananthan (innovador privado en colaboración con organizaciones sociales e internacionales y gubernamentales), implica que las niñas no abandonen su educación, esto a su vez mejora la inserción laboral a futuro, aumentan sus capacidades e impacta positivamente sobre la igualdad de género y la pobreza.


Los microcréditos y su contribución al desarrollo local

Por más de 40 años, el economista Muhammad Yunus, ganador del Nobel de la Paz en 2006, ha liderado una campaña para terminar con la pobreza a través de la entrega de microcréditos a las familias más vulnerables, emprendedoras que son muy pobres para calificar a un crédito en un banco tradicional. Es conocido como el "banquero de los pobres". A través del banco Grameen Bank, ha llevado su herramienta financiera de préstamos a pequeña escala incluso a América Latina.

Murugananthan a principio de la década de 2000 como Yunus en los `70 realizaron una innovación con impacto económico y social centrado en el desarrollo local. El Banco Grameen tiene más de 9 millones de prestatarias/os, el 97% de los cuales son mujeres, su fin último no fue obtener beneficios económicos, como lo hubiera podido hacer el protagonista de la película al patentar y vender su invento para fabricar toallas sanitarias de bajo costo, sino generar un cambio social.


Actualmente Murugananthan tiene embajadores en 17 países y voluntarios en India, que se capacitan en Coimbatore para aprender el proceso y llevarse máquinas con ellos para ayudar a las mujeres en sus regiones.


Muruganantham es profesor visitante habitual en el Indian Institute of Technology (IIT) de Bombay, el IIT de Madras, el Indian Institute of Management (IIM) de Ahmedabad y el IIM de Banglores entre otras, así como de varias universidades en el extranjero, donde enseña a estudiantes y trabajadores de la industria sobre marketing rural. También sueña con hacer de la India un país donde el 100% de las mujeres tengan acceso a toallas sanitarias; además, quiere crear 1 millón de puestos de trabajo para mujeres.


Inspirados en la historia personal de Arunachalam Muruganantham una ONG de Estados Unidos denominada “The Pad Project” financia proyectos para la implementación de una máquina de toallas higiénicas, incluido el costo de las materias primas y los salarios, para impulsar una microeconomía de aldea. Instalaron una máquina en 2017 en el pueblo de Kathikhera y filmaron el documental “Periodo. Fin de la oración” que explora el impacto de la máquina en la comunidad local y las vidas individuales de las mujeres que la integran. En 2019, el documental ganó el Premio de la Academia (Oscar) al Mejor Cortometraje Documental.


El análisis de este tipo de proyectos no puede realizarse bajo el marco teórico neoclásico. Siguiendo a Corina Rodríguez Enríquez (2015), la economía feminista, como corriente de pensamiento económico, político y social nos propone otra mirada al incorporar en sus variables de análisis las relaciones de género para explicar el funcionamiento de la economía, “y de la diferente posición de los varones y las mujeres como agentes económicos y sujetos de las políticas económicas (Rodríguez Enríquez, 2015)”. El objetivo del funcionamiento económico desde esta mirada no es la reproducción del capital, sino la reproducción de la vida. La economía feminista es crítica de la teoría neoclásica y denuncia su sesgo androcéntrico, no se ponen en juego relaciones de poder relacionadas con desigualdades de género atravesadas, además, por múltiples variables como el origen étnico, el status social, el nivel de educación, etc. Específicamente la pobreza menstrual es generadora de desigualdades entre varones y mujeres y entre mujeres. El homo economicus, ese individuo racional que toma decisiones a fin de maximizar su bienestar y permite alcanzar el máximo beneficio para la sociedad debido a la existencia de múltiples agentes actuando de la misma manera, no explica el accionar del protagonista, que tras ser premiado por su invento se niega a vender la patente, ya que no logrará su objetivo de mejorar las condiciones de acceso a las toallas sanitarias por parte de las mujeres de su aldea.


¿Cuál es la situación en otros países y en Argentina en particular con respecto a la equidad menstrual?


Algunos países desarrollados, recientemente, han tomado acciones en relación al derecho a la salud de las mujeres y la pobreza menstrual. Así por ejemplo, los gobiernos de Escocia desde 2018 e Inglaterra desde 2019, proveen a las escuelas primarias, secundarias y universidades tampones y toallas sanitarias gratuitamente. En noviembre de 2020 Escocia aprobó un proyecto de ley por el cual se convirtió en el primer país del mundo en universalizar el acceso a los productos de gestión menstrual para cualquiera que los necesite. Por su parte Inglaterra desde 2021 eliminó el IVA sobre estos productos.


Otros países como Canadá e Irlanda eliminaron el IVA de los productos de gestión menstrual y Alemania y Francia, tras fuertes demandas realizada por los colectivos feministas, redujeron el impuesto de estos productos de 20% a 5,5% y de 19% a 7% respectivamente.


En Latinoamérica se destaca Colombia, donde el movimiento Menstruación Libre de Impuestos logró reducir de un 19% a un 5% el IVA. En 2018 la Corte Constitucional de esa nación eliminó el gravamen de esos artículos por considerar que se vulneraban los principios constitucionales de igualdad y equidad tributaria, e ir en contra de los compromisos de protección de la mujer asumidos en los tratados internacionales como CEDAW, la Convención de Belém do Pará y el Pacto Internacional de Derecho Económicos, Sociales y Culturales. En México, el colectivo feminista #MenstruaciónDignaMéxico presentó una iniciativa para eliminar el IVA a toallas, copas y tampones, sin embargo no prosperó. En Argentina, bajo el impulso de las campañas de Economía Femini(S)ta, ingresaron desde 2017 una serie de proyectos que abordan tanto la eliminación del IVA como la distribución gratuita para la población más vulnerable de productos de gestión menstrual.


Cabe destacar que el modelo de negocio de Muruganantham, a diferencia de los proyectos llevados a cabo y propuestos antes mencionados, no sólo tienen impacto económico en relación al precio y la posibilidad de acceso a una toalla sanitaria, también genera impactos sobre la economía local, el empoderamiento de las mujeres mediante el trabajo, la educción y la ruptura de patrones estigmatizantes, naturalizando una etapa en la vida de más de la mitad de la humanidad.


Consideraciones finales


La pobreza, la desigualdad entre géneros, los tabúes culturales y religiosos, así como los mandatos sociales y los problemas de acceso a los servicios básicos, a menudo hacen que millones de mujeres se encuentren imposibilitadas de acceder a condiciones dignas de salud y gestión menstrual. Esta situación genera y refuerza tabúes en torno a la menstruación, que se materializan en situaciones de inequidad, estigma y discriminación para mujeres, niñas y adolescentes.


El resultado de esta injusticia es un impacto negativo en la libertad, muchas veces reflejado en la reducción de participación de actividades habituales (por ejemplo ir a la escuela, al trabajo o participar de la vida comunitaria) influyendo también negativamente en el desarrollo de un país. En este contexto es fundamental el trabajo comunitario, así como el diseño de políticas públicas y acciones para fomentar la equidad de género y pleno goce de derechos económicos, sociales y culturales.


Por otra parte, y luego de haber estudiado el desarrollo desde la mirada de Amartya Sen y Mohamed Yunus quisiéramos finalizar el artículo enviando un mensaje para aquellos que afirman que el desarrollo de un país solo proviene de las grandes inversiones. Les responderemos con una frase del propio Arunachalam Muruganantham:

“Clasifico a la sociedad en tres tipos de individuos: sub-instruidos, instruidos y sobre-instruidos. Esto es lo que hace un hombre sub-instruido: ¿qué harás tú por la sociedad?”


Referencias

  1. Recomendamos leer más detalles sobre la historia real en: https://www.mansworldindia.com/entertainment/read-all-arunachalam-muruganantham-real-padman/

  2. Tiene una superficie de 3.287.259 Km2 y una población de 1.352.617.328 personas, es uno de los países más poblados del mundo. Fuente: datos macro.com.

  3. Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=404534&SEO=india-presenta-14-por-ciento-de-poblacion-desnutrida

  4. El IDH es un importante indicador del desarrollo humano que elabora cada año Naciones Unidas. Se trata de un indicador que, a diferencia de los que se utilizaban anteriormente que medían el desarrollo económico de un país, analiza la salud, la educación y los ingresos.

  5. Fuente: Datos macro.com

  6. Recomendamos sobre este tema ver el documental de la ONU disponible en https://www.youtube.com/watch?v=hMAOtoc4P3c&feature=emb_logo

  7. La cadena de producción sigue un proceso de tres pasos para hacer las toallas higiénicas. El primer paso implica una configuración similar a un molinillo doméstico que des-fibriza la celulosa comprimida. Luego se moldea como una torta rectangular en la máquina formadora de machos; finalmente, se envuelve con tela de polipropileno. Proporciona estas máquinas en zonas rurales y comprueba la disponibilidad de materias primas antes de instalarlas. Las toallas higiénicas se pueden fabricar según el grosor que requiera cada mujer, y se pueden producir alrededor de 1500 por día.