Día Internacional de los Derechos Humanos

Por Daniela Viola, integrante del Observatorio de Mujeres y Diversidades


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El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento histórico que establece los derechos y libertades inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de nacionalidad, sexo, religión, edad, origen nacional o étnico, color, lengua, lugar de residencia, partido político o condición social, cultural o económica (Naciones Unidas, Derechos Humanos, Oficina del Alto Comisionado, s.f.).


Si bien la Declaración es un documento no vinculante, el mismo sirvió de base para la redacción de diversos instrumentos del Derecho Internacional, que constituyen la normativa global sobre derechos humanos cubriendo diversas áreas como los derechos de las mujeres, de los niños, de los pueblos indígenas y las minorías, el derecho humanitario, el derecho a la libre determinación, entre otros (Naciones Unidas, Derechos Humanos, Oficina del Alto Comisionado, s.f.).


La Declaración es resultado de la experiencia atroz que fue la Segunda Guerra Mundial y, luego de la creación de las Naciones Unidas, la comunidad internacional decidió complementar su Carta fundacional con un documento que reafirma la dignidad humana y establece los derechos de todas las personas del mundo.


Este documento es importante no solo por ser un hito a nivel global, sino también porque implicó un acuerdo común entre los Estados Miembro en un contexto internacional en el que dos superpotencias se disputaban el poder mundial y el planeta se encontraba dividido en dos bloques antagónicos en constante enfrentamiento.


Sin embargo, el hecho de que la Declaración promoviera un mundo más justo e igualitario para todas las personas es, en gran parte, gracias a las contribuciones de un grupo de mujeres que lucharon por un espacio en la redacción del documento, para garantizar que los derechos de todas las mujeres fueran reconocidos y garantizados.


Fryderyka Kalinowski (Polonia), Bodgil Begtrup (Dinamarca), Minerva Bernardino (República Dominicana) y Hansa Mehta (India), delegadas de la Subcomisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, mayo de 1946 en Nueva York.
Fryderyka Kalinowski (Polonia), Bodgil Begtrup (Dinamarca), Minerva Bernardino (República Dominicana) y Hansa Mehta (India), delegadas de la Subcomisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, mayo de 1946 en Nueva York. Fuente: ONU

La más conocida de ellas es Eleanor Roosevelt, escritora, ex primera dama de Estados Unidos, firme defensora de los derechos humanos y pionera del movimiento feminista. En 1946 fue nombrada delegada de la Asamblea General, y se consagró la primera mujer en ocupar este cargo.


Roosevelt fue designada presidenta del Comité de Redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde trabajó fervientemente para que la misma considerara los derechos de las mujeres. Entre sus logros, se destaca que la declaración que iba a ser denominada “de los Derechos del Hombre” finalmente fuese titulada “de los Derechos Humanos” para incluir así a las mujeres. (Val, 2020)


El hecho de que una mujer tuviera un rol tan importante en la Declaración de los Derechos Humanos es destacable para la época, pero no del todo sorprendente si se considera que representaba a una de las dos grandes potencias que se disputaban el poderío mundial en ese momento. Junto a ella, existieron otras mujeres representantes de países conocidos en su momento como el “Tercer Mundo” que también lucharon por tener un lugar en la elaboración de este documento, brindando recomendaciones que cambiarían el mundo.


Una de ellas fue Hansa Mehta, delegada de la India, un país cuya independencia había sido recientemente recuperada de las manos del Imperio Británico. Gran defensora de los derechos de las mujeres y los niños en su país, fue nombrada delegada de la India ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y se dice que fue quien abogó por que la Declaración tuviera lenguaje inclusivo, logrando reemplazar en el articulo 1 la frase “Todos los hombres nacen libres e iguales” por “Todos los seres humanos nacen libres e iguales”. (Naciones Unidas, s.f.)


También representando a la India, Lakshmi Menon, delegada ante la Tercera Comisión de la Asamblea General, reclamó por la no discriminación sexual a lo largo de toda la Declaración y por la mención a la “igualdad de derechos de homb