50 años de la nacionalización del cobre en Chile

Por Katherine Vasquez, miembro del Observatorio de Economía Política Internacional


El 11 de julio de 2021 se conmemoran 50 años de la nacionalización del cobre en Chile, dado que en el año 1971 se aprobó la reforma a la Carta Magna de 1925, dejando al Estado Chileno como único dueño de los yacimientos de este mineral.

Fuente: Archivo Nacional de Chile


A Comienzos del siglo XX tres grandes empresas estadounidenses se instalaron en el país

  • Braden Copper Company (El Teniente) en 1904

  • Chile Exploration Company (Chuquicamata) en 1912

  • Andes Copper Mining (Potrerillos) en 1916

El éxito de explotación de cobre en estas minas fue tal, que a fines de los años 20 representaban el 16% de la producción mundial y un 93% a nivel nacional.


En adelante estas compañías extranjeras comenzaron a generar grandes utilidades, pero el aporte en impuestos al país era mínimo, lo que comenzó a provocar inquietud en la Sociedad Nacional de Minería y en la clase política socialista, sumado al desconocimiento de las reales ganancias y las regalías concedidas por parte del gobierno.


Cabe mencionar que el primer proyecto de ley de nacionalización fue presentado el 21 de julio de 1951, por los senadores comunistas Salvador Ocampo y Elías Lafertte, disponiendo la expropiación de las compañías antes mencionadas. Sin embargo, recién en 1955 se crea la Ley N° 11.828 llamada también Ley del “Nuevo Trato”, la que crea el Departamento del Cobre y un régimen tributario para la Gran Minería del Cobre, rigiendo hasta 1964.


En 1961 se presenta un segundo proyecto de nacionalización total, por los socialistas Allende, Ampuero, Corbalán, Rodríguez, Quinteros, Chelén y Palacios, solicitando la expropiación de las mismas compañías. En ese sentido, el 25 enero de 1966 se publica la Ley N° 16.425 “Chilenización del cobre” bajo la presidencia de Eduardo Frei Montalva, esta consistía en la creación de la Corporación del Cobre para fiscalizar la producción y venta, y también adquisición de un porcentaje de las acciones de las grandes compañías cupríferas a través de los “Contrato-ley".


Asimismo, el 25 de junio de 1969 a través de la “Nacionalización Pactada” el Estado Chileno por medio de la Corporación del Cobre (CODELCO), adquiere el 51% de participación de Chile Exploration y de Andes Koper Mining, ambas subsidiarias de Anaconda.


El 17 de diciembre de 1969 se lanza el “Programa Básico de Gobierno de la Unidad Popular: Candidatura presidencial de Salvador Allende”, señalando como primera medida la nacionalización de aquellas riquezas básicas como el cobre, hierro, salitre y otras, que están en el poder de capitales extranjeros. Así pues, en septiembre de 1970, resultó electo como Presidente de la República, y en 1971 durante la Sesión del Congreso Pleno, un domingo 11 de julio fue aprobado por la unanimidad el Proyecto de Reforma Constitucional que condujo a la nacionalización del cobre, la que se materializó a través de la Ley N° 17.450, publicada el 16 de julio de 1971.


En la actualidad, el sector privado vuelve a concentrar la producción de cobre, donde el estado Chileno solo tiene una participación del 30%, a razón de que en tiempos del régimen militar, comenzó la desnacionalización a través del Decreto Ley 600 que reformaba el marco legal de la minería y la Ley N° 18.097 “Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras”, dando paso a la instalación de las transnacionales mineras, y con la vuelta a la democracia en la década del 90, Chile siguió expandiendo su economía lo que permitió que se realizaran grandes inversiones en este sector.


El metal rojo chileno representa el 28% del total de la producción mundial y un 23% de participación en reservas a nivel global, genera casi el 10% del Producto Interno Bruto y si se considerara el efecto multiplicador estaría cercano al 15%, además, produce una empleabilidad del 8,8%, considerando que crea 2,55 puestos de trabajo por cada empleado directo.


A medio siglo de la nacionalización del cobre, iniciativa que buscaba proteger los intereses nacionales y orientar los recursos para el desarrollo del país, se hace la reflexión del sentido y compromiso público de los intervinientes de aquella época, plasmando en este hito un acto de soberanía y dignidad nacional.


Bibliografía: