COVID y África

Por Santiago Suárez, colaborador del Observatorio de Asuntos Humanitarios y miembro del grupo de investigación “Explorando África”.


A lo largo de su historia, África ha debido afrontar distintas enfermedades que, a pesar del avance de la medicina, han sido difíciles o, hasta el momento, imposibles de erradicar. En el año 2020 se dio una gran victoria al declarar al continente como libre de polio, pero el 2021 trajo consigo malas noticias: un nuevo brote de ébola en Guinea y en la República Democrática del Congo, a las cuales se le sumó una pandemia. Como es de público conocimiento, las diversas vacunas contra el COVID-19 están escaseando a nivel global, lo que genera preocupación en los gobernantes por no poder cumplir con lo estipulado en el plan de vacunación. El propósito de este artículo es introducir al lector sobre el actual proceso de vacunación en el continente africano.


Si bien hay países de África que se encuentran negociando de manera particular la obtención de las distintas vacunas contra el COVID-19, la adquisición de las mismas por parte de la mayoría de los países se encuentran inmersas dentro de la lógica del Programa COVAX Facility: lanzado el 4 de junio del 2020 y codirigido por la Alianza de Vacunas GAVI, la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y contando a su vez con el apoyo de UNICEF, el Banco Mundial, entre otros. El Programa tiene como principal objetivo garantizar el acceso justo, rápido y equitativo para todas las personas vulnerables, independientemente del nivel de ingresos con los que cuentan los países donde se encuentran. (GAVI, 2021)


En la actualidad, COVAX apoya, mediante el acceso a las vacunas a través de la financiación de diversos donantes, a un total de 92 países que fueron clasificados previamente como economías de bajos ingresos. De este total, 41 países son africanos, siendo este el continente más “beneficiado” del Programa COVAX, lo cual demuestra las grandes dificultades de estos países para negociar de manera bilateral la adquisición de vacunas contra el COVID-19. Si bien la lista es larga, en la misma se encuentran países que, además de lidiar con una pandemia, deben enfrentarse a diversos escenarios como, por ejemplo, la presencia de grupos terroristas y grupos armados. En estos casos se destacan la República Democrática del Congo, República Centroafricana, Nigeria, Mozambique y Mali.


Aunque el esfuerzo del Programa COVAX para garantizar la adquisición equitativa de la vacuna a ciertos países de bajos ingresos es notable, resultará insuficiente, al menos en el continente africano, para lograr la inmunidad colectiva. Para citar un ejemplo, Nigeria, por medio del programa COVAX, tiene asignadas un total de 13.656.000 de vacunas Astrazeneca, de las cuales adquirió hasta el momento 3.940.000 (GAVI, 2021). Nigeria es el país más poblado del continente, y uno de los más poblados del mundo. Por lo tanto, este número de vacunas solo garantiza que sea vacunado un número cercano al 7% de su población.

Es por lo dicho, y a pesar de las distintas dificultades a las que se enfrentan, que los distintos países del continente africano deberán acelerar las negociaciones para la obtención de un mayor número de vacunas sea de forma bilateral o multilateral para lograr la tan esperada inmunidad de rebaño.



Bibliografía consultada:

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