Afganistán desde adentro

Por Rafaela Monteleone y Federico Vidal Ochandio, integrantes del Observatorio de Política Internacional


Desde que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el retiro de sus fuerzas militares de Afganistán, el país se ha convertido en un escenario de caos, donde una fuerza que estuvo contenida durante 20 años se vio con pase libre para tomar el poder del país en tan solo días y volver a una era que la sociedad afgana creyó haber sepultado.


Los talibanes se hicieron con el poder de la capital de Afganistán, Kabul, después de dos décadas, y marcaron así el comienzo de una nueva etapa, no solo para quienes viven en dicho país, sino también para la comunidad internacional.


La llegada a Kabul


Tras el anuncio de retirada norteamericana, ¿qué impedía que los talibanes retornen al poder?

Fuente: La Nación

El grupo talibán por fin había logrado la llegada que tanto ansiaba. La toma de Kabul el 15 de agosto indicó el principio de un nuevo régimen y el final para el débil gobierno afgano. En declaraciones a la prensa, el entonces presidente Ashraf Ghani aseguró que ese mismo día debió autoexiliarse para “evitar un derramamiento de sangre”.


La disputa territorial avanzó en cuestión de días: para el 6 de julio el control talibán era del 85% de Afganistán, según afirmó en aquel momento el líder de su delegación, Shahabuddin Delawar.


Fuente: BBC News

Hacia el 10 de agosto, las zonas disputadas de Zaranj, Sheberghan, Kunduz y Taloqan, habían caído en manos de los talibanes.


Fuente: BBC News

El 13 de agosto, 132 ciudades estaban bajo el régimen talibán mientras que 114 eran controladas por el gobierno afgano, y unas 152 seguían en disputa.


El avance fue relámpago, ofensivo y decisivo: el 15 de agosto culminó con la toma de Kabul.


Fuente: BBC News

La llegada de los talibanes no implicó únicamente la asunción de un nuevo grupo al poder: las calles convulsionadas, el aeropuerto de Kabul repleto de personas que querían escapar, el palacio presidencial controlado por talibanes, prisioneros del movimiento islamista liberados de la cárcel de Pul-e-Charkhi y fotos de mujeres con sus caras tachadas de negro, reflejaban también una nueva forma de vida.


El 6 de septiembre, los talibanes conquistaron Panjshir, la última provincia en rebeldía, y hoy Afganistán se encuentra unificada bajo una misma bandera. Actualmente, en esta zona se encuentran guerrilleros de la resistencia que continúan haciendo frente al extremismo talibán. Ahmad Massoud, líder del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán (NRFE), organiza un movimiento contrarrevolucionario que se propone alcanzar un “levantamiento nacional”. Al mismo tiempo, culpa a la comunidad internacional de legitimar a los talibanes y darles confianzas militar y política. Sus propias palabras fueron: "estés donde estés, adentro o afuera, te pido que inicies un levantamiento nacional por la dignidad, la libertad y la prosperidad de nuestro país". (BBC News, 2021)


La evacuación


Desde el 15 de agosto, Estados Unidos y sus aliados tuvieron que acelerar su plan de evacuación, ya que miles de personas esperaban tomar un avión. Los talibanes, por su parte, prometieron a la comunidad internacional que los ciudadanos extranjeros y los ciudadanos afganos con la documentación adecuada podrían salir del país.


Fuente: Télam

A medida que los talibanes iban acercándose a Kabul, el caos en el aeropuerto de la capital incrementaba. El día de la conquista, varios civiles se treparon por la parte exterior de aviones militares estadounidenses, pero, ni bien despegaban, las personas caían inevitablemente a su muerte. La relevancia de la seguridad en el proceso de evacuación fue central y varias medidas debieron ser tomadas.


El caso estadounidense


Cuando el gobierno afgano cayó, Biden, como primera medida, decidió enviar 6.000 soldados a Kabul para garantizar una evacuación segura. La acción le costó la vida a unos 100 afganos. Los primeros fueron quienes cayeron de los aviones, pero la mayoría falleció el 26 de agosto, en un ataque al aeropuerto internacional perpetrado por ISIS-K, el ala extremista de las fuerzas talibanas. En dicho atentado murieron 13 marines estadounidenses y más de 200 personas resultaron heridas. Como represalia, Estados Unidos utilizó su fuerza aérea para matar a los culpables, pero, en cambio, su acción produjo el deceso de niños y familias enteras.


Estados Unidos trató de evacuar del aeropuerto internacional de Kabul a miles de personas cada día, y también tuvo que encontrar y acondicionar lugares para que puedan ser recibidos y contenidos (Lawler, 2021, Axios)


El 7 de septiembre, el Pentágono anunció que había 14 "refugios temporales seguros" en el Golfo y en Europa, y que probablemente que ese número aumentaría. Estados Unidos evacuó a más de 123.000 personas de Kabul entre el 14 de agosto y el 7 de septiembre, la mayor parte de ellos afganos. El traslado no fue directo. La mayoría de los vuelos militares estadounidenses se dirigieron primero a uno de los tres centros distribuidos entre Qatar, Bahrein y Alemania. También se utilizaron sitios secundarios en los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y en instalaciones militares estadounidenses en Alemania, Italia y España.


Los ciudadanos afganos con autorización para viajar a Estados Unidos fueron enviados días más tarde al aeropuerto de Dulles, cerca de Washington DC. De allí fueron enviados a una de las cuatro bases militares que dispuestas en Nueva Jersey, Texas, Virginia y Wisconsin. Por cuestiones de seguridad nacional, en ese momento Estados Unidos no proporcionó cifras actualizadas de los afganos ingresados al país.


El caso de los aliados


Con la caída de Kabul y el intento de Estados Unidos de evacuar y salir de Afganistán, los aliados pusieron en marcha diferentes estrategias para realizar sus propios procedimientos.

El 26 de agosto, Canadá y Hungría pusieron final a sus evacuaciones. Francia confirmó que sus evacuaciones terminaban el viernes 27 por la noche. Australia anunció que estaba cerrando su campaña. Bélgica, Polonia, Alemania y República Checa informaron el fin de las operaciones de evacuación. Dinamarca realizó su último vuelo el miércoles 25.


Turquía, por su parte, retiró a sus tropas militares de Afganistán en un proceso que tomó 36 horas, y Noruega anunció que "ya no podría ayudar" con las evacuaciones luego de las explosiones en el aeropuerto dando fin a sus esfuerzos. (Sarix, 2021, Axios)


Bajo el mando del Reino Unido, se evacuaron más de 15.000 personas del 14 al 30 de agosto, aunque también cientos de ellas quedaron atrás. Se estima que entre 800 y 1.100 afganos elegibles para pedir asilo, incluidos los que trabajaban para el gobierno del Reino Unido, y entre 100 y 150 británicos, no pudieron abordar los vuelos de evacuación (Shearing & Faulkner, 2021, BBC News)


El primer ministro británico Boris Johnson declaró:


"Si el nuevo régimen de Kabul quiere el reconocimiento diplomático, o desbloquear los miles de millones que están congelados actualmente, tendrá que garantizar un paso seguro para quienes deseen salir del país, respetar los derechos de las mujeres y las niñas, para evitar que Afganistán, nuevamente, convertirse en una incubadora del terror global, porque eso sería desastroso para Afganistán" (Lauren Turner, 2021, BBC News)


Al margen de las que debían llegar al Reino Unido, entre las miles de personas que quedaron atrás, los más amenazados son músicos, estudiantes universitarios y mujeres que forman parte de la política.


Restricciones al pueblo, la nueva realidad


Las restricciones comenzaron a circular por las ciudades de Afganistán a la par del avance talibán, y las mujeres fueron uno de los grupos más afectados dentro del nuevo régimen. La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán​ (RAWA), organización que lucha por los derechos de las mujeres desde 1977, publicó en su página web una lista de 29 prohibiciones que sufren las mujeres: son excluidas del ámbito laboral, cuando salen de sus hogares deben ser acompañadas por su “mahram”, no pueden asistir a escuelas o universidades y tampoco ser atendidas por doctores hombres, aunque las médicas tienen prohibido ejercer la profesión. En otras palabras, las mujeres quedan prácticamente limitadas en todas las áreas de la vida social y privadas de los derechos que fueron adquiridos en el gobierno afgano.


En una entrevista con la cadena de noticias BBC News (2021), una joven estudiante, cuya identidad fue reservada por motivos de seguridad, explicó lo que significa vivir bajo el régimen talibán:


“He oído hablar de universidades en algunos lugares en donde se ha puesto un telón entre chicos y chicas en las aulas. Algunas familias no dejan que sus hijas vayan a clases. Porque todo el mundo sabe que los talibanes aún no están mostrando su verdadero rostro, pero definitivamente lo mostrarán, y quieren evitar cualquier problema cuando lo hagan.” (BBC News, 2021)

Continuó:


“Los talibanes caminan en las calles. Te miran, incluso cuando estás usando el hiyab completo, como si no fueras un ser humano normal, como si fueran dueños de tu vida, como si fueras una basura que debería tirarse. Así te miran en la calle.” (BBC News, 2021)


Otras restricciones que se destacan en la página de RAWA, pero que comprenden tanto a mujeres como a hombres son:


- Prohibición de escuchar música.

- Prohibición de ver películas, televisión y vídeos.

- Prohibición de celebrar el tradicional año nuevo (Nowroz) el 21 de marzo. Los talibanes proclamaron que esa festividad es pagana.

- Desautorización el día internacional del trabajo (1º de mayo), porque es tachado de festividad "comunista".

- Toda aquella persona con nombre no islámico se lo debe cambiar.

- La juventud afgana tiene la obligación de raparse el pelo.

- Los hombres tienen la obligación de vestir indumentaria islámica y llevar gorra.

- Los hombres tienen prohibido afeitarse o recortar sus barbas, que deben crecer hasta caber en un puño bajo la barbilla.

- Todo el mundo debe acudir a las oraciones en las mezquitas cinco veces al día.

- Prohibición del cuidado de pichones y el adiestramiento de aves, que describen como actividades no-islámicas. Quienes violan esta norma son encarcelados y los pájaros deben morir. El vuelo de cometas también fue vetada.

- Todos los espectadores deben cantar Allah-u-Akbar (Dios es grande) dando aplausos, cuando animan a deportistas.

(Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán​, 2021)


La noticia del músico Fawad Andarabi asesinado por un grupo talibán luego de haber tomado el té y cantado, advirtió de la rigidez de las medidas adoptadas para quienes atentan contra los pilares del estilo de vida que fomenta el grupo. Estas penas también recaen sobre otros grupos y minorías.


Una de estas minorías es la comunidad LGBTQ. El medio británico MailOnline publicó una entrevista en la que un hombre afgano relataba los abusos que sufre la comunidad diariamente. “Nos matan de forma muy brutal. No como a los demás, a los que matan con una pistola o con una bala. Utilizan el fuego, o nos decapitan o apedrean, y disfrutan con ello: es aceptable para ellos”, describió. El Corán prohíbe la muerte a través del fuego porque simboliza que el alma no llegará al paraíso. Estas situaciones, no obstante, ya se habían visto antes cuando ISIS, mejor conocido como el Estado Islámico, controlaba grandes extensiones de Iraq y Siria, y condenó a los soldados homosexuales capturados, entre más, a la muerte en llamas.


Las minorías étnicas también temen por su futuro en Afganistán. Los hazara, uno de los grupos étnicos más grandes del país, fueron perseguidos a lo largo de la historia por distintos grupos radicales, entre los que se destacan los talibanes. Desde que Kabul quedó bajo el poder talibán, la preocupación de supervivencia de estas minorías alcanzó su punto culmine. La misma joven que hablaba sobre los peligros de ser mujer bajo el régimen talibán, también mencionó los peligros de ser una minoría:


“Ahora creo que tendré que irme del país, porque soy hazara. Han atacado escuelas para niñas hazaras antes, y matado a cientos. Así que seguramente nos matarán, probablemente nos violarán. Como mujer y también como minoría, no hay espacio para mí en mi propio país.” (BBC News, 2021)


En el ámbito estrictamente económico, desde el nuevo gobierno interino afgano se tuvo que aplicar un cepo al dólar por la falta de divisas. Con la toma de Kabul, los bancos se mantuvieron cerrados, la circulación de efectivo disminuyó, la moneda se apreció y el apoyo internacional se detuvo. El Banco Mundial también frenó la financiación de proyectos en Afganistán debido a su preocupación por el devenir del país bajo el régimen talibán, y Biden congeló otra fuente de miles de millones de dólares: las reservas que el Banco Central afgano tiene en cuentas bancarias estadounidenses.


Antes de la toma, el presupuesto del gobierno era cubierto en un 75% por subvenciones internacionales, pero a raíz de este gran corte de dinero se decidió detener el movimiento de la divisa y su fuga del país (La Nación, 2021)


Por último, las fuerzas talibanas lograron apropiarse de un armamento y un poderío militar muy grandes. Durante la retirada de las fuerzas del gobierno afgano derrocado y estadounidenses, el grupo islamista pudo hacerse de camionetas blindadas, humvees, armamento, granadas, helicópteros Black Hawk, CH-46 Sea Knight, además de aviones de la fuerza aérea afgana (Hallam, 2021, CNN). Según Estados Unidos, la mayoría del instrumento militar que fue apropiado no puede ser usado o está inhabilitado. También se entiende que la capacidad de los combatientes para poder operar este tipo de vehículos es casi nula.


Comienzo de manifestaciones


El 18 de agosto se registró una gran manifestación contra una imposición talibana: el cambio de bandera. Medios afganos, como Aśvaka y Pajhwok, difundieron imágenes y videos que mostraban cómo la bandera afgana inundaba las calles de algunas ciudades del país, entre ellas Nangarhar, y la represión que sufrían los ciudadanos.


No fue la única manifestación de aquellos primeros días bajo régimen talibán. Registros audiovisuales que circularon por todo el mundo también mostraron cómo las mujeres repudiaban en las calles las nuevas medidas. Si bien no trascendió si hubo muertos durante las represiones, ni la cantidad exacta de heridos, el nuevo gobierno se mostró poco paciente con respecto a las protestas.


El exministro del Interior del gobierno afagano, Masoud Andarabi, afirmó que muchos niños fueron asesinados por los talibanes como método de castigo, y a través de Twitter aseguró que los extremistas trataban “de gobernar aterrorizando y matando a niños pequeños y ancianos”. “No pueden gobernar la nación con tales acciones”, denunció. (BBC News, 2021)


Tras hacer pública la conformación del nuevo gobierno interino, el vocero oficial Zabihullah Mujahid declaró que no se permitirían “las protestas ilegales”, y agregó que los manifestantes debían "observar las reglas durante la actual emergencia en el país”. (CNN, 2021)


El gobierno interino talibán


El martes 7 de septiembre, el vocero talibán anunció que el mulá Mohammad Hasan Akhund sería el nuevo líder del gobierno interino y que estaría acompañado por Abdul Ghani Baradar, cofundador del movimiento talibán y prisionero liberado tras la búsqueda de un proceso pacífico de transición de poder, como líder adjunto. (BBC, 2021)


Como ministro de Defensa se nombró al mulá Mohammad Yakub Mujahid, hijo del líder difunto Omar; en el Ministerio de Exteriores fue designado Amir Khan Muttaqi, quien ya había ocupado un puesto en el gabinete del primer gobierno talibán; en el Ministerio de Economía asumió Qari Din Muhammad Hanif; y como ministro de Finanzas, el mulá Hedayatullah Badri.


En tanto, el cargo de ministro de Cultura e Información se destinó al mulá Khairullah Khairkhwa, y otra cargo anunciado fue el del ministro del Interior, con Sirajuddin Haqqani, figura buscada por el FBI y líder del influyente grupo “red Haqqani”. (BBC, 2021)


Fuente: BBC News

Una de las primeras peticiones del líder supremo Hibatullah Akhundzada, mientras el gobierno interino aún estaba en proceso de formación, fue que la ley islámica sea respetada y aseguró que, en base a ella, haría valer los derechos de todos los ciudadanos. (CNN News, 2021)


A nivel internacional, el conocimiento de este nuevo gobierno aumentó la preocupación, ya que cuenta con grandes personajes de la política talibana del ala más extremista, algunos de ellos sancionados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), como Mohamed Hassan Akhund. Además, la ausencia de mujeres en el gobierno fue otro gran motivo de alerta, y que amenaza con vulnerar aún más sus derechos.



Bibliografía


BBC News Mundo. (2021a, agosto 23). Afganistán: el desgarrador testimonio de una universitaria cuyos sueños quedaron rotos con la llegada del Talibán. https://www.bbc.com/mundo/noticias-58295564


BBC News Mundo. (2021b, agosto 24). Afganistán: qué dice el preocupante informe de la ONU sobre los primeros días del Talibán tras tomar el control del país. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58290242


BBC News Mundo. (2021c, septiembre 8). Afganistán: quién es el mulá Hassan Akhund, el nuevo primer ministro del gobierno talibán (y las otras figuras clave del gabinete). https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-58490008


BBC News Mundo. (2021a, agosto 16). Afganistán: por qué los talibanes ganaron terreno tan rápido. https://www.bbc.com/mundo/not